La empresa de neurotecnología Neuralink, fundada por Elon Musk, ha anunciado el lanzamiento de un ensayo clínico llamado CONVOY, cuyo objetivo es evaluar si su implante cerebral puede controlar un brazo robótico de asistencia. 

El ensayo CONVOY permitirá la participación de pacientes inscritos en el estudio PRIME, actualmente en curso en Estados Unidos, donde se están evaluando las capacidades del implante N1 y el dispositivo robótico R1, que inserta hilos en la corteza cerebral para captar señales neuronales. Hasta el momento, dos pacientes con lesiones de la médula espinal han recibido el implante, logrando interactuar con dispositivos digitales mediante sus pensamientos.

El N1 recoge señales cerebrales y las traduce en comandos que pueden ser enviados a dispositivos externos, como el brazo robótico. Neuralink indicó que esta tecnología tiene el potencial de cambiar totalmente la vida de pacientes tetrapléjicos, permitiéndoles realizar actividades cotidianas de manera más autónoma.

En enero de 2024, Neuralink implantó su primer dispositivo en un paciente humano, quien pudo jugar ajedrez y publicar en redes sociales utilizando solo su mente. Sin embargo, el implante presentó fallas al desconectarse parcialmente del cerebro, lo que impactó su funcionalidad. Otro paciente implantado en agosto ha logrado utilizar programas de diseño 3D y jugar videojuegos, aunque Neuralink no ha proporcionado actualizaciones recientes sobre su progreso.

A pesar de la falla reportada, y con la ambición de alcanzar más de mil pacientes implantados para 2026, la empresa sigue ampliando su equipo y capacidades de producción para hacer realidad la integración del control neuronal con dispositivos físicos.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes:

Medical Device Network
Neuralink to launch feasibility trial with implant coupled to robotic arm

X | Neuralink
We’re excited to announce the approval and launch of a new feasibility trial to extend BCI control using the N1 Implant to an investigational assistive robotic arm.

Business Insider
Neuralink, de Elon Musk, quiere conectar su implante cerebral a un brazo robótico