Mi-Helper, un nuevo dispositivo de neuromodulación transnasal, podría convertirse en una alternativa para quienes padecen migraña. Recientemente demostró resultados clínicamente significativos en un reciente estudio presentado en la Reunión Anual de la American Academy of Neurology (AAN).
El ensayo, doble ciego y aleatorizado, incluyó a 172 pacientes adultos con migraña episódica. Los participantes autoadministraron el dispositivo desde sus hogares al inicio de una crisis, a flujos de aire de 4, 6 o 10 litros por minuto (LPM) durante 15 minutos.
Los resultados más destacados se observaron en el grupo de 10 LPM:
- 47.1% de los usuarios alcanzaron ausencia total de dolor a las 2 horas, frente a solo el 16% del grupo placebo (P=0.029).
- La liberación sostenida del dolor entre las 2 y 24 horas fue del 41.2% en este grupo, también mayor que en el grupo placebo (16%).
- Los efectos adversos fueron mínimos y tolerables, siendo el más común la rinorrea leve. No se reportaron eventos graves.
Otras tecnologías neuromoduladoras requieren estimulación eléctrica o magnética; el Mi-Helper, en cambio, fue diseñado para ser usado en casa por el propio paciente; utiliza un flujo de aire seco a temperatura ambiente, que se introduce por las fosas nasales. Mediante una punta nasal, el aire deshumidificado (4–10 LPM) genera evaporación del agua presente en los tejidos de los cornetes nasales, lo que provoca una transferencia de calor por cambio de fase. Esta reducción de temperatura afecta el ganglio esfenopalatino, un nodo del sistema nervioso autónomo vinculado a la fisiopatología de la migraña. Con esto se consigue evitar el uso de medicamentos y reducir los efectos sistémicos.
“Este es el primer dispositivo no invasivo que modula el ganglio esfenopalatino, y ofrece una opción natural y fácil de usar para el tratamiento agudo de la migraña,” explicó la neuróloga MaryAnn Mays, MD, investigadora principal del estudio y especialista en Cleveland Clinic.
El sistema se compone de un dispositivo de mesa reutilizable que seca el aire ambiental utilizando un cartucho con tamiz molecular, un tubo desechable de un solo uso, que lleva el aire hasta el paciente, y una punta nasal (nasal pillow) a través de la cual el usuario autoaplica el tratamiento.
El equipo encabezado por la Dra. Mays proyecta más estudios clínicos durante los próximos meses, con miras a que Mi-Helper esté disponible comercialmente en 2026. También se evalúa reducir su tamaño para hacerlo más portátil y explorar su uso en otras condiciones como cefalea en racimos, neuralgia del trigémino o trastornos del ánimo.



