Actualmente, no existe una prueba escalable y económica para medir el riesgo de ACV que sea equivalente a las pruebas de esfuerzo cardíaco utilizadas para evaluar el riesgo cardiovascular.

Investigadores del Instituto de Tecnología de California (Caltech) y la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California (USC) han desarrollado un dispositivo portátil para ayudar a evaluar el riesgo de accidentes cerebrovasculares (ACV). Este dispositivo, aún en desarrollo, utiliza una técnica no invasiva llamada «speckle contrast optical spectroscopy» (espectroscopía óptica de contraste de patrones granulares o SCOS, por sus siglas en inglés) para medir el flujo y volumen sanguíneo cerebral, ofreciendo una forma innovadora y accesible para predecir el riesgo de un ACV en pacientes.

El dispositivo SCOS utiliza un láser infrarrojo para iluminar el cráneo y medir la luz que se refleja tras interactuar con los vasos sanguíneos cerebrales. Este método permite a los investigadores medir el flujo y el volumen de sangre en el cerebro. Durante la prueba, el paciente retiene la respiración, lo que genera un «modo de pánico» en el cerebro, que responde aumentando el flujo sanguíneo en un intento por corregir la falta de oxígeno. Al analizar cómo reaccionan los vasos sanguíneos durante este ejercicio de retención de la respiración, el dispositivo puede identificar diferencias en la elasticidad y capacidad de los vasos para dilatarse, lo que es indicativo del riesgo de ACV.

Un estudio reciente realizado en 50 participantes mostró que el dispositivo puede diferenciar con éxito entre individuos con bajo y alto riesgo de ACV. Los participantes se dividieron en dos grupos según el Índice de Riesgo de ACV de la Clínica Cleveland. Al medir el flujo y volumen de sangre en el cerebro, los investigadores encontraron que los individuos con mayor riesgo de ACV mostraban un flujo sanguíneo más rápido pero con menor volumen durante la retención de la respiración, lo que indica una menor elasticidad vascular, uno de los factores que incrementa el riesgo de ACV.

Los investigadores esperan que este avance tecnológico no solo se utilice para la evaluación preventiva, sino también para localizar con mayor precisión el área del cerebro afectada en aquellos que ya han sufrido un ACV. Además, el equipo tiene planes de incorporar aprendizaje automático en futuras iteraciones del dispositivo para mejorar aún más la precisión de los resultados.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes:

California Institute of Technology
New Laser-based Headset Can Measure Blood Flow, Assess Risk of Stroke

Biomedical Optics Express
Correlating stroke risk with non-invasive cerebrovascular perfusion dynamics using a portable speckle contrast optical spectroscopy laser device