Un equipo de investigación de Kennesaw State University (KSU) en Georgia está desarrollando un dispositivo portátil y de bajo costo para la detección de riesgo de accidente cerebrovascular (ACV) en niños con anemia falciforme, una condición genética que afecta a más de 300,000 recién nacidos cada año y aumenta significativamente el riesgo de eventos cerebrovasculares.
La iniciativa está liderada por Aster Cheung, estudiante de ingeniería informática, junto con Paul Lee, PhD, profesor asistente de ingeniería biomédica, en el marco del Summer Undergraduate Research Program (SURP).
Actualmente, la detección temprana de riesgo de ACV en niños con SCD depende del ultrasonido Doppler transcraneal, que mide la velocidad del flujo sanguíneo cerebral.
Aunque es eficaz, requiere personal altamente capacitado y equipos costosos, lo que limita su disponibilidad en entornos con pocos recursos, justo donde la enfermedad es más prevalente.
Para superar estas barreras, el laboratorio de Lee desarrolla el SCOS system (Speckle Contrast Optical Spectroscopy). Este dispositivo es no invasivo y portátil, utiliza luz cercana al infrarrojo para medir flujo sanguíneo y niveles de oxígeno en el cerebro, y se conecta a una aplicación móvil que facilita su uso en campo.
Antes de probarlo en pacientes, Cheung utiliza un “flow phantom”, un modelo físico que simula los tejidos de la cabeza y el flujo sanguíneo cerebral, con lo que puede calibrar la sensibilidad del sensor, evaluar la profundidad de medición y asegurar precisión en la detección de diferencias entre niños con SCD y niños sanos.
Si el dispositivo SCOS se valida en pruebas clínicas, ayudaría enormemente al monitoreo del riesgo de ACV pediátrico en regiones sin acceso a Doppler transcraneal, permitiría evaluaciones más frecuentes y económicas y contribuiría a reducir la mortalidad y las secuelas neurológicas asociadas a la anemia falciforme infantil.



