Un equipo de la Universidad de Alberta ha desarrollado un dispositivo portátil llamado Precision Warm Water Circulator, diseñado para tratar la congelación de manera más efectiva, higiénica y económica. Este dispositivo utiliza tecnología inspirada en el método culinario sous vide para proporcionar agua caliente en circulación continua a una temperatura precisa de entre 37 y 42 °C, lo que lo convierte en una solución ideal para salas de emergencia, refugios y entornos al aire libre.

La congelación ocurre cuando la piel y los tejidos subyacentes se congelan debido a la exposición prolongada a temperaturas bajo cero. Este daño es causado por cristales de hielo que interfieren con la circulación, provocando la muerte de tejido y, en casos graves, amputaciones. Según un estudio realizado por los investigadores Matthew Douma y Scott MacLean, en Alberta se diagnostican más de 1,500 casos de congelación al año, con más de 100 requiriendo amputaciones.

«Este es un problema que afecta desproporcionadamente a personas sin hogar, usuarios de opioides y aquellos con enfermedades mentales o en situación de aislamiento social», explicó Douma, quien es profesor adjunto de medicina de cuidados críticos

Actualmente, los métodos convencionales de tratamiento, como el uso de baldes de agua caliente o grifos, presentan riesgos de enfriamiento rápido, quemaduras o falta de higiene. El Precision Warm Water Circulator aborda estos problemas al mantener una temperatura constante, mejorando notablemente el proceso de recalentamiento. Durante pruebas preclínicas con piernas de cerdo congeladas y voluntarios saludables, el dispositivo superó otros métodos en rapidez y consistencia.

A través de una empresa social sin fines de lucro, Miteh Health Solutions, los dispositivos se venden a un precio de aproximadamente $7,000, con un modelo «compra uno, dona uno». Esto permite que organizaciones benéficas y refugios reciban dispositivos para atender a las poblaciones más vulnerables.

Además del tratamiento de manos y pies congelados, el equipo está trabajando en dispositivos adicionales para áreas difíciles de tratar, como la cara, nariz, orejas y muslos. También están explorando tratamientos complementarios, como el uso de medicamentos vasodilatadores experimentales como iloprost, que podría mejorar la circulación sanguínea en casos avanzados de congelación.

Aunque México no es un país conocido por inviernos extremos, muchas zonas montañosas, como el Pico de Orizaba o Nevado de Toluca, experimentan temperaturas bajo cero donde el riesgo de hipotermia o lesiones por frío no es ajeno. Además, emergencias en áreas de alta montaña o rescates en condiciones adversas podrían requerir tecnología como esta.

“La congelación es un problema de tiempo sensible. Cada minuto cuenta para salvar tejido, igual que en un ataque cardíaco o un derrame cerebral”, concluyó Douma.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes:

University of Alberta
New device to rewarm frostbitten hands and feet could prevent amputations

Edmonton Journal
Edmonton’s record of 110 frostbite amputations hits unhoused heavily