La atrofia geográfica asociada a la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE) es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo y afecta a más de cinco millones de personas. Hasta ahora, no existían terapias capaces de restaurar la visión perdida. Un nuevo implante retinal fotovoltaico, conocido como PRIMA, comienza a cambiar ese panorama al demostrar que es posible recuperar visión central funcional en pacientes con daño avanzado de la retina.

El sistema PRIMA combina un microimplante subretinal, de apenas 2 milímetros, con unas gafas especiales que proyectan luz infrarroja sobre el chip. Esa luz es convertida en señales eléctricas que sustituyen la función de los fotorreceptores destruidos, permitiendo que la información visual llegue de nuevo al cerebro. A diferencia de intentos previos de prótesis visuales, el sistema funciona de forma inalámbrica y sin cables externos, lo que lo hace más seguro y práctico para uso cotidiano.

En un estudio clínico multicéntrico publicado en The New England Journal of Medicine, 38 personas con atrofia geográfica recibieron el implante. A los 12 meses, más del 80% mostró una mejora clínicamente significativa en su agudeza visual, suficiente para leer varias líneas adicionales en una cartilla oftalmológica. La mayoría de los eventos adversos graves se concentraron en los primeros meses tras la cirugía y se resolvieron sin secuelas, mientras que la visión periférica natural se mantuvo estable.

Los investigadores subrayan que la recuperación visual no es inmediata y requiere un periodo de adaptación, similar al aprendizaje con implantes cocleares en personas con pérdida auditiva. Con entrenamiento, algunos pacientes han logrado leer, orientarse en el transporte público y realizar actividades cotidianas que antes eran imposibles. Aunque la visión recuperada es en blanco y negro y con resolución limitada, el equipo ya trabaja en mejoras de software y hardware para aumentar la definición y permitir, en el futuro, tareas más complejas como el reconocimiento de rostros.

Más allá de la DMAE, los resultados abren la puerta a aplicar esta tecnología en otras enfermedades degenerativas de la retina. Tras dos décadas de desarrollo, PRIMA representa uno de los avances más sólidos hasta la fecha en el campo de la visión artificial, al pasar de simples percepciones de luz a una restauración funcional de la visión central en personas que antes se consideraban irremediablemente ciegas.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes:

Popular Mechanics
A Revolutionary Device Can Cure Blindness. This Has ‘Never Been Done Before,’ Researcher Says

New England Journal of Medicine
Subretinal Photovoltaic Implant to Restore Vision in Geographic Atrophy Due to AMD