El tratamiento de la caída del cabello ha dependido históricamente de fármacos de uso prolongado o de dispositivos de fototerapia poco prácticos para la vida cotidiana. Aunque la estimulación lumínica se considera una alternativa segura frente a los tratamientos farmacológicos, la mayoría de los sistemas disponibles son voluminosos, rígidos y limitados a entornos domésticos, además de ofrecer una distribución de luz irregular sobre el cuero cabelludo. Estas limitaciones han frenado su adopción y eficacia clínica.
Un equipo de investigación liderado por la Escuela de Ingeniería Eléctrica del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST), en colaboración con la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, presentó un dispositivo de fototerapia portátil con forma de gorra, fabricado a partir de materiales textiles flexibles e integrado con fuentes de luz OLED. El sistema está diseñado como una plataforma no invasiva que puede utilizarse en la vida diaria, adaptándose a la forma del cuero cabelludo sin incomodidad ni estructuras rígidas.
El dispositivo destaca por el uso de OLEDs de emisión superficial en lugar de fuentes puntuales como LEDs o láseres. Al emitir luz de manera uniforme sobre una superficie amplia, los OLEDs permiten una irradiación homogénea en todo el cuero cabelludo. Además, al integrarse en un material flexible tipo tela, el sistema mantiene un contacto constante con la piel, mejorando la consistencia de la estimulación lumínica en comparación con los cascos tradicionales.
Más allá del diseño wearable, el estudio se centró en un aspecto biológico fundamental del proceso de alopecia: el envejecimiento de las células del folículo piloso. Los investigadores ajustaron con precisión la longitud de onda de la luz emitida, fabricando OLEDs personalizados que operan en el rango del infrarrojo cercano, entre 730 y 740 nanómetros. Esta ventana espectral resulta especialmente eficaz para activar las células de la papila dérmica, responsables de regular el crecimiento del cabello. En experimentos con células humanas, la irradiación con estos OLEDs logró suprimir los marcadores de envejecimiento celular hasta en un 92 %, superando las condiciones de fototerapia con luz roja convencional.
Los resultados, publicados en Nature Communications, representan una prueba de concepto prometedora para futuras terapias capilares no invasivas. No obstante, los autores subrayan que el dispositivo aún se encuentra en una etapa preclínica y que serán necesarios estudios adicionales para evaluar su seguridad y eficacia en escenarios reales.



