Un equipo de investigadores de Suiza y Francia ha desarrollado un dispositivo electrónico inalámbrico que, emparejado con un monitor continuo de glucosa, elimina el exceso de azúcar de la sangre y podría convertirse en el futuro en un tratamiento sin fármacos para la diabetes y la obesidad. El sistema se activa automáticamente cuando los niveles de glucosa se elevan demasiado y desencadena una reacción que convierte el azúcar sobrante en gluconato, un producto que los riñones eliminan, devolviendo la glucosa a niveles normales. Los resultados se publicaron en un estudio de octubre y el trabajo fue liderado por el profesor Martin Fussenegger, de la ETH de Zúrich y la Universidad de Basilea.
En el estudio, el equipo implantó el dispositivo en ratones con diabetes tipo 2 y obesidad. Durante seis semanas, no solo redujo los niveles elevados de glucosa en sangre, sino que también disminuyó el peso corporal de los animales en un 10%. La explicación es fisiológica: cuando hay menos glucosa disponible en la sangre, el cuerpo recurre a sus reservas de grasa como fuente de energía, lo que se traduce en pérdida de peso. Ese doble efecto resulta especialmente relevante porque la diabetes tipo 2 y la obesidad con frecuencia coexisten, y se proyecta que para 2050 afectarán a 1.270 millones y 1.950 millones de personas en el mundo, respectivamente.
Fussenegger reconoce las dificultades: «El mayor desafío será demostrar que podemos eliminar glucosa de forma segura y fiable en el sistema metabólico humano, mucho más grande y complejo, durante periodos prolongados». También será necesario comprender los efectos a largo plazo de producir y eliminar gluconato, especialmente sobre la función renal, y considerar que las personas con insuficiencia renal podrían requerir un abordaje especial, ya que el dispositivo depende de la capacidad de los riñones para deshacerse de esa sustancia.
Aun con estas cautelas, el equipo tiene clara su visión: «una nueva generación de implantes inteligentes que monitoricen continuamente el estado metabólico del cuerpo e intervengan solo cuando sea necesario, sin administrar fármacos».



