La pandemia por COVID-19 fue el comienzo de una nueva era para la telesalud y el monitoreo remoto. Durante los últimos meses, los gobiernos de los distintos países facilitaron la implementación y el acceso médico para la población, impulsando un mayor uso de la tecnología. La creciente tendencia hacia las tecnologías digitales ya estaba en marcha antes de la COVID-19, pero ha habido cambios drásticos y casi obligados en los últimos tiempos enfocados en todas las áreas de nuestra vida cotidiana y el sector salud no fue la excepción: la telerradiología, telepatología y otros flujos de trabajo remotos, consultas médicas, terapias, entre otras áreas, han cambiado y difícilmente volverán a ser como eran antes de la emergencia, porque ahora tanto el personal de salud como los pacientes, han adoptado los beneficios del uso tecnológico para lidiar con su entorno cambiante, mientras que los esfuerzos se enfocan en mantener la alta calidad del estándar de atención que se espera de ellos.
Un ejemplo de lo ocurrido fue cuando muchos en la industria experimentaban una escasez de equipo de protección personal y otros dispositivos esenciales. Lenovo se asoció con Microsoft para desarrollar una solución de ronda virtual, mediante la cual los proveedores de atención llamarían a la habitación de cada paciente a través de una pantalla inteligente desde su computadora portátil y hablarían con su familia mientras realizaban sus rondas.
Hoy es posible ofrecer soluciones de telerradiología con una pantalla de diagnóstico que cambia el entorno de trabajo tradicional de un escritorio a una estación de trabajo completamente móvil. Esto permite a los radiólogos trasladarse desde múltiples ubicaciones sin dejar de tener los dispositivos adecuados para un espacio de trabajo de diagnóstico completo. Este tipo de solución era esencial durante el periodo de fuerte contagios, ya que los clientes, necesitaban abordar el traslado de los trabajadores que no estaban en primera línea fuera del hospital al comienzo de COVID mientras mantenían un entorno de trabajo eficiente.
El crecimiento de los dispositivos médicos digitales crecerá durante los próximos cinco a diez años a medida que el mundo se vuelve más conectado y el potencial para analizar todos los datos recopilados proporcionará mejores resultados para los pacientes y, con suerte, una sociedad más saludable.
El monitoreo remoto de pacientes aumentó después de que la FDA emitiera una nueva guía para ayudar a expandir la disponibilidad y la capacidad de los dispositivos de monitoreo remoto no invasivos en marzo de 2020. Un mayor enfoque en los dispositivos digitales para uso remoto seguirá siendo parte del panorama en 2021.
Hoy en día, los dispositivos de uso doméstico y las herramientas de prueba se consideran fundamentales para la prestación de atención y, a medida que la confianza del consumidor aprecie la conveniencia de estos productos, habrá un mayor énfasis en su desarrollo. El rol y la demanda de tecnologías que permitan el monitoreo remoto de pacientes y la atención remota de pacientes seguirá aumentando. Durante varios años, ha habido un impulso hacia los dispositivos médicos conectados y las soluciones de gestión de datos que permiten a los proveedores trabajar con los pacientes de forma remota. Pero a menudo, la adopción de esta tecnología ha sido liderada por segmentos definidos de profesionales de la salud, ya sean tecnófilos inherentes, visionarios impulsados por lo que ofrece la combinación de tecnología y medicina, o aquellos que simplemente han tenido la oportunidad de presenciar lo que puede hacer la nueva tecnología médica.
No hay duda de que COVID-19 ha impulsado un rápido avance tecnológico y una rápida aprobación regulatoria de tecnologías como dispositivos portátiles, diagnósticos POC y salud digital.



