La telepresencia implica el uso de la realidad virtual tecnología para facilitar la participación a distancia en eventos, son tareas que se pueden realizar mientras se crea una sensación de estar en esa ubicación.

Si bien los robots de telepresencia se aceptan cada vez más en diversos entornos, la investigación sobre su aceptación en ciertos contextos se mantiene vigente, en el área de la salud, suponen un liberación de carga para unidades hospitalarias y por consiguiente una mejor atención médica para los pacientes.

Aún se estudia la manera en que los robots de telepresencia se perciben por los usuarios y su asimilación puede verse influenciada por su utilidad, la facilidad de uso percibida, la norma subjetiva y el riesgo percibido por personal de salud y pacientes.

Estas nuevas tecnologías representan una gran ayuda para esterilizar habitaciones y entregar medicamentos y suministros, los robots ayudan al personal del hospital a trabajar de manera mucho más segura y eficiente a través de la telepresencia. Durante la pandemia por COVID, permitieron que los médicos permanecieran en cuarentena en el hogar mientras estaban “presentes” en las salas de emergencia y facilitaron el cuidado de los pacientes por parte del personal de enfermería, quien no tenía que preocuparse por el equipo de protección personal. Los robots están reduciendo el riesgo de infección al tiempo que hacen posible que el personal del hospital siga siendo productivo incluso si están en casa o en cuarentena.

Se trata de una nueva experiencia que proporciona la capacidad de trabajar en entornos distantes al tiempo que permiten al usuario ver y sentir lo que está pasando, es decir, dando la sensación de “estar ahí”. El proceso de habilitar la telepresencia a veces se denomina «teletransportación», hoy ya ocurre con las cirugías.

Aunque hoy en día los robots son utilizados en un sin fin de aplicaciones, aquéllos destinados al uso hospitalario deben contar con características específicas como los nuevos robots autónomos que utilizan cámaras de profundidad para navegar por sí mismos mientras evitan obstáculos estáticos y dinámicos. Además deben ser fáciles de limpiar y desinfectar, es posible esterilizarlos como cualquier otro equipo de hospital.

Los robots sanitarios abarcan todo el espectro: los investigadores han estado desarrollando extremidades biónicas, exoesqueletos e incluso autómatas que pueden levantar a personas y llevarlas a una cama de hospital. Y comercialmente, una variedad de robots pueblan el entorno clínico, desde brazos sofisticados que ayudan a los médicos a realizar cirugías mínimamente invasivas (como el sistema quirúrgico da Vinci), hasta exoesqueletos que pueden funcionar como herramientas de rehabilitación, hasta corredores robóticos que entregan medicamentos y otros suministros en todo el lugar.

Los robots de telepresencia, que generalmente consisten en un monitor, una cámara y parlantes que se pueden operar de forma remota, son más que una llamada de conferencia sobre ruedas. Por lo general, tienen algún sistema de navegación autónomo o semiautónomo para evitar colisiones y, a menudo, se pueden usar a través de una aplicación de teléfono o un navegador web. En el ámbito de la atención médica, los robots de telepresencia necesitan una plataforma particularmente segura para acceder y compartir datos de una manera que proteja la confidencialidad del paciente.

Fuera del hospital, el mayor potencial para que los robots sanitarios marquen la diferencia está en el hogar. Los robots que pueden operar de forma completamente independiente, a diferencia de un robot de telepresencia, podrían ayudar con las tareas domésticas y brindar monitoreo y apoyo a las personas mayores, discapacitadas o enfermas.

Por: Dalia Solano.

Fuentes:

IEEE Pulse.
The Robot will see you now.

IEEE Spectrum.
Telepresence Robots Are Helping Take Pressure Off Hospital Staff.