Un equipo internacional de científicos ha desarrollado un dispositivo microfluídico capaz de incrementar la seguridad y eficacia de los tratamientos de terapia celular para lesiones de la médula espinal. Este dispositivo, un microchip de plástico de bajo costo y alta capacidad, puede identificar y separar células no diferenciadas —potencialmente tumorales— de un lote de células progenitoras derivadas de células madre pluripotentes inducidas (iPSC), sin dañar las células objetivo.
La terapia celular implica la creación de células madre pluripotentes inducidas (iPSCs) a partir de células de la piel o sangre del paciente, que luego se diferencian en células progenitoras destinadas a convertirse en células de la médula espinal. Estas células progenitoras se transplantan de nuevo al paciente con el objetivo de regenerar parte de la médula espinal lesionada. No obstante, existe un riesgo significativo de formación de tumores por células iPSCs que no logran diferenciarse completamente.
Este riesgo de formación de tumores por células iPSC no diferenciadas ha sido una preocupación constante. Un equipo de investigadores de MIT y la Singapore-MIT Alliance for Research and Technology aborda el problema con un dispositivo capaz de filtrar cerca del 50% de estas células riesgosas a través de un proceso físico basado en el tamaño, sin necesidad de marcas químicas ni intervenciones dañinas, y sin causar daño a las células progenitoras completamente formadas, logrando procesar más de 3 millones de células por minuto. Además, al encadenar varios dispositivos, es posible clasificar más de 500 millones de células por minuto, haciendo de este método una opción viable para mejorar la seguridad de los tratamientos de terapia celular.
El chip de plástico que contiene el clasificador de células microfluídico puede producirse en masa en una fábrica a muy bajo costo, facilitando su implementación a gran escala. Esto permitirá producción rentable, confiable y segura de terapias celulares, además de hacerlas más accesibles a una mayor cantidad de pacientes.
Este dispositivo microfluídico podría mejorar la seguridad en las terapias celulares al superar uno de los riesgos más importantes en la aplicación de la terapia celular, abriendo nuevas posibilidades para el tratamiento de lesiones de la médula espinal y potencialmente otras condiciones para una medicina regenerativa personalizada y accesible.



