Sentante presentó Inflante, un indeflador digital de presión controlada diseñado para sustituir el indeflador manual en procedimientos endovasculares como angioplastias y despliegue de stents. El sistema apoyaría un proceso que todavía suele depender de ajuste manual, interpretación continua y poca captura estructurada de datos.
Inflante introduce control digital de presión, ajuste de alta resolución y retroalimentación en tiempo real durante la inflación. Además, registra variables como el perfil de presión, el tiempo de inflado y el estado procedural, con la idea de convertir ese momento del procedimiento en una fuente de datos utilizable dentro de un flujo más digital. En lugar de limitarse a abrir y cerrar presión de forma manual, el dispositivo busca que la inflación del balón sea más repetible, más estable y menos dependiente de variaciones entre operadores.
Ese punto encaja con la estrategia más amplia de Sentante, que viene desarrollando una plataforma robótica endovascular con retroalimentación háptica para sala de cateterismo. Así, Inflante ayuda a construir una capa de datos para futuros flujos remotos, semiautónomos o asistidos por inteligencia artificial. La empresa lo plantea tanto como herramienta independiente como parte de su ecosistema robótico.
Desde la práctica clínica, la promesa central está en reducir la variabilidad manual. Un control más fino de la presión podría ayudar a evitar inflados por debajo o por encima de lo deseado, disminuir la carga física sobre el personal y liberar más atención para la toma de decisiones durante el procedimiento. También puede aportar más consistencia en entrenamiento y estandarización, algo que rara vez se obtiene cuando un paso clave depende casi por completo de la mano del operador.
Por ahora, Inflante ya cuenta con marcado CE en Europa y la compañía trabaja su ruta regulatoria ante la FDA como dispositivo independiente.



