Un grupo de estudiantes de ingeniería biomédica de la Universidad de California en Davis desarrolló un dispositivo para mejorar la fijación de los tubos endotraqueales utilizados en recién nacidos y niños hospitalizados en unidades de cuidados intensivos. La propuesta, llamada First Bite, sustituye el uso de cintas adhesivas por un sistema de soporte con arnés para la cabeza y un mecanismo externo ajustable que mantiene el tubo en su posición.
En la actualidad, la fijación con cinta adhesiva requiere reemplazos frecuentes, en ocasiones cada seis horas, debido a que puede despegarse por la humedad o el movimiento del paciente. Esto obliga al personal médico a recolocar el tubo varias veces al día, un procedimiento que puede irritar la piel de los bebés, aumentar el riesgo de infecciones y requerir medicación durante cada cambio. De acuerdo con los desarrolladores, su dispositivo puede permanecer colocado entre tres y cuatro días y facilita el ajuste de la profundidad del tubo cuando es necesario.
El equipo explicó que una de las mayores dificultades fue diseñar un sistema capaz de adaptarse tanto a recién nacidos prematuros como a pacientes pediátricos de mayor tamaño. Además de ser ligero para evitar lesiones por presión, el dispositivo debía ajustarse a los cambios en la forma de la cabeza y permanecer estable pese a los movimientos frecuentes de los pacientes. Para lograrlo, los estudiantes trabajaron de manera conjunta con neonatólogos, anestesiólogos, médicos de urgencias, terapeutas respiratorios y personal de enfermería, quienes aportaron observaciones que permitieron modificar el diseño, incluyendo un espacio destinado al cuidado de la cavidad oral.
El proyecto ha recibido reconocimiento en competencias de innovación. Obtuvo el tercer lugar en el certamen Sacramento Kings Capitalize y recientemente ganó el primer lugar en la edición 2026 del concurso Big Bang!, con un premio de 25 mil dólares. Su asesor, el doctor Benjamin Wang, señaló que el desplazamiento accidental de los tubos de respiración continúa siendo una preocupación constante en hospitales pediátricos de distintos países, ya que diferencias de apenas unos milímetros pueden influir en la evolución clínica de los pacientes.
Aunque los integrantes del equipo concluyeron sus estudios este año, continúan trabajando para llevar First Bite al mercado. Actualmente mantienen conversaciones con un fabricante en el extranjero para producir una versión definitiva del prototipo y desarrollar los moldes necesarios para su fabricación.



