Un equipo de investigadores de la Universidad Northwestern ha desarrollado el primer dispositivo portátil capaz de medir gases que emite y absorbe la piel, el cual podría ayudar en el cuidado de heridas, el monitoreo de infecciones y la evaluación de enfermedades cutáneas, especialmente en poblaciones vulnerables.

El sistema integra una cámara suspendida sobre la piel, sin necesidad de contacto directo, y está equipada con sensores capaces de cuantificar en tiempo real el flujo de agua, dióxido de carbono (CO₂) y compuestos orgánicos volátiles (VOCs). Para ello, emplea una válvula programable que regula el intercambio de gases entre la cámara y el ambiente, permitiendo capturar con precisión los gases emitidos por la piel sin contaminación ambiental. A través de un circuito electrónico integrado, los datos son analizados y enviados por Bluetooth a una plataforma externa, para poder estimar la integridad de la barrera cutánea mediante la tasa de pérdida de agua transepidérmica (TEWL), así como detectar signos de infección por cambios en los niveles de CO₂ o VOCs asociados a actividad bacteriana.

Fue diseñado especialmente para pacientes con piel frágil —como personas mayores, pacientes con diabetes o bebés prematuros—, y podría detectar signos tempranos de infección, controlar la progresión de úlceras y mejorar la administración de antibióticos. También tiene potencial para prevenir amputaciones al monitorear lesiones antes de que se agraven, un problema particularmente crítico en casos de úlceras diabéticas.

Gracias a su diseño compacto y su capacidad de medición continua, también podría utilizarse en el hogar, empoderando a pacientes para llevar un mejor control de su salud cutánea.

La versatilidad del sensor no se limita al área clínica. También podría usarse para medir la efectividad de cremas, lociones o repelentes, entender la penetración de fármacos transdérmicos, o incluso analizar cómo los gases ambientales afectan la piel. En próximos desarrollos, el equipo planea añadir sensores de pH y gases indicativos de disfunción orgánica, acercando esta tecnología aún más a la medicina personalizada.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes:

Northwestern Now
Your skin is breathing. This new wearable device can measure it

Nature
A non-contact wearable device for monitoring epidermal molecular flux