El número de contagios de Covid-19 se incrementa en México, como uno de los principales problemas es la falta de equipo necesario para la atención de los pacientes, pues ante el aumento de contagios, los sistemas de salud e infraestructura se ven rebasados en algunos centros y unidades hospitalarias.

La dificultad para respirar, es una de las principales complicaciones que se presenta en los pacientes que ingresan al área de terapia intensiva por coronavirus, por lo que ha sido necesario el uso de ventiladores. Se trata de dispositivos que dan soporte respiratorio a pacientes cuando no son capaces de hacerlo por sí mismos o tienen dificultad para ello. A este proceso se le conoce como ventilación mecánica o asistida y representa una mayor esperanza de vida para los pacientes con Covid-19.

¿Cómo funciona un ventilador? 

El ventilador se conecta al paciente a través de un tubo (tubo endotraqueal o ET) que se coloca dentro de la boca o la nariz y dentro de la tráquea. Se llama intubación cuando el médico coloca el tubo ET dentro de la tráquea del paciente. En algunos pacientes se realiza un orificio en el cuello mediante un procedimiento quirúrgico y allí se conecta un tubo (tubo de traqueostomía). El tubo de traqueostomía puede dejarse colocado todo el tiempo que sea necesario.

Hay dos tipos de ventiladores: electrónicos automáticos y manuales (que pueden tener también alguna asistencia mecánica). Existen los invasivos y los no invasivos. Los primeros son para los casos más graves ya que se necesita intubación a través de la tráquea, misma que impide al enfermo hablar; la segunda se aplica a pacientes menos graves y basta de una mascarilla ajustada a la boca y nariz. Dentro del tratamiento, el médico determina el modo de ventilación, por presión, volumen o flujo, dependiendo de las condiciones fisiológicas, a los pulmones para que puedan absorber el oxígeno que va al torrente sanguíneo.

El ventilador sopla gas (aire más oxígeno, según sea necesario) hacia los pulmones del paciente. Puede encargarse del cien por ciento o solamente ayudar a la respiración del paciente. El ventilador puede entregar niveles de oxígeno más altos que una máscara u otros tipos de dispositivo. También puede ofrecer una presión (presión PEP) que ayuda a mantener los pulmones abiertos para que no colapsen los alvéolos pulmonares. El tubo en la tráquea hace que sea más fácil extraer la mucosidad en caso de tos leve. 

Si bien un ventilador puede salvar la vida de un paciente, su uso no está exento de riesgos. Tampoco soluciona la enfermedad o lesión primaria, sino que se limita a mantener al paciente con vida hasta que funcionen otros tratamientos. Los médicos siempre tratan de sacar el ventilador lo antes posible, realizando un proceso de desconexión gradual.

¿Cómo se siente un paciente con ventilador? 

El ventilador en sí no causa dolor. A algunos pacientes se les dificulta acostumbrarse a él, pero puede resultar incómodo sentir el tubo en la boca o la nariz. El paciente, no puede comer normalmente cuando tienen el tubo colocado. Algunas personas pueden sentir molestias cuando se empuja el aire a los pulmones. A veces los pacientes intentan espirar cuando el ventilador intenta empujar el aire hacia adentro, lo cual, funciona en contra del ventilador. 

Por: Dalia Solano

Fuentes:

Gaceta UNAM.
Los ventiladores, vitales para el apoyo a personas con Covid-19.

Ventilación mecánica.
American Thoracic society.