La Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID) ha destacado la urgencia de abordar el rezago significativo en la aprobación de registros de dispositivos médicos por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Esta situación ha generado un obstáculo considerable para la incorporación de tecnologías médicas avanzadas en el sistema de salud mexicano.
Según Héctor Orellana, presidente de la AMID, existen aproximadamente 5,280 registros de productos en espera, algunos de los cuales se han vuelto obsoletos debido a la lentitud del proceso de aprobación. Este retraso ha impedido que tecnologías nuevas y más eficaces lleguen a los pacientes que las necesitan, puesto que cuando se aprueba el registro, ya existe una generación tecnológica más avanzada.
En respuesta a estos desafíos, AMID ha presentado la «Agenda 2024-2030: 10 Propuestas del Sector de Dispositivos Médicos para el Desarrollo de México». Este plan se enfoca en la innovación y la adopción de nuevas tecnologías para fortalecer la fuerza laboral del sector salud, y hacerlo más eficiente y menos costoso.
Uno de los aspectos cruciales que resalta la agenda es la necesidad de acelerar la digitalización de los sistemas de salud. Esto permitiría una mejor gestión de datos y un conocimiento más profundo sobre las necesidades epidemiológicas de la población, lo que a su vez facilitaría la toma de decisiones informadas respecto al abasto y la implementación de dispositivos y tecnologías médicas necesarias.
La regulación eficiente de los dispositivos médicos es esencial para garantizar que las innovaciones tecnológicas puedan ser accesibles y beneficiar a la población. La AMID, junto con líderes políticos y otros actores del sector, busca crear un marco que no solo resuelva el rezago actual sino que también prepare al sistema de salud para futuras innovaciones, garantizando un acceso equitativo y oportuno a tratamientos avanzados.



