Investigadores del Laboratorio de Robótica a Múltiples Escalas de la ETH Zurich, en colaboración con Nanoflex Robotics, han desarrollado un microrrobot controlado magnéticamente que podría mejorar el tratamiento de enfermedades cerebrovasculares, como el accidente cerebrovascular isquémico agudo. Este dispositivo, capaz de navegar con precisión por los complejos laberintos de los vasos sanguíneos cerebrales, se introdujo y maniobró exitosamente a través de los vasos sanguíneos de un cerdo vivo, demostrando su potencial para mejorar significativamente los resultados clínicos en humanos.
La tecnología detrás de este microrrobot incorpora una estructura helicoidal en su superficie, que, al interactuar con las paredes de los vasos, convierte la rotación en movimiento hacia adelante, permitiendo una navegación eficiente y precisa. Este diseño supera las limitaciones de los dispositivos tradicionales, ofreciendo una nueva puerta hacia el acceso endovascular mejorado.
Además de su capacidad de maniobra, el microrrobot de Nanoflex Robotics está diseñado para ser operado de manera remota, lo que podría expandir el acceso al tratamiento especializado en áreas donde los neurorradiólogos intervencionistas son escasos. Esta característica es particularmente relevante para pacientes en zonas rurales, quienes podrían beneficiarse de tratamientos oportunos y potencialmente salvadores de vida sin la necesidad de ser trasladados a centros especializados lejanos.
El camino hacia la comercialización de este sistema robótico ha sido respaldado por una financiación significativa y colaboraciones estratégicas que apuntan a combinar la navegación magnética asistida por inteligencia artificial con herramientas quirúrgicas robóticas.
Con estudios adicionales y la eventual aprobación regulatoria, este microrrobot podría ser una herramienta vital en la lucha contra las enfermedades vasculares cerebrales.



