La industria de dispositivos médicos, es un sector en crecimiento. Con un cálculo programado del 15% anual en México, el país se ha posicionado como uno de los principales exportadores en EU y América Latina, sin embargo, no pueden perderse de vista las decisiones estratégicas en donde se revisen mejores modelos de negocio con el fin de mantener el crecimiento sostenido y evitar un rompimiento al llegar al punto más alto de la gráfica financiera.
Vivimos en un momento de cambios rápidos, donde las bases cambian en un abrir y cerrar de ojos, nuevas empresas emergen mientras otras desaparecen, la expectativas y previsiones que parecen fuertes y sólidas, deben ser reconfiguradas de forma oportuna a lo largo del camino. Se trata de crear industrias que tengan la capacidad de cambiar y el sector de dispositivos médicos debe considerar esta posibilidad, pues estos comportamientos ocurren de manera natural en todos los sectores.
Históricamente (y aún más en tiempos recientes) la industria de dispositivos médicos se ha vuelto altamente atractiva y se ha mantenido estable por décadas, resultado de que los fabricantes han sido capaces de competir exitosamente atravesando el amplio espectro de posibilidades, aplicando los modelos de negocio ya conocidos, sin mucha necesidad de diferenciar nuevos panoramas.
Sin embargo el futuro, parece diferente, el cambio es inevitable, si bien es cierto que la demanda por dispositivos médicos se incrementa como resultado de sociedades que envejecen y enfermedades crónicas, el mercado también crecerá y una mayor oferta provocará que los márgenes de ganancia también disminuyan. Hoy en día, existen muchísimos proyectos de investigación enfocados a disminuir los costos de dispositivos médicos para hacerlos alcanzables a toda la población. Lo anterior, modificará los modelos comerciales, también las decisiones y las preferencias de compra, se basarán en el valor añadido y la evidencia de eficacia.
Se piensa que el crecimiento sostenido que actualmente refleja la industria de dispositivos médicos, se mantendrá hasta el 2020. Los fabricantes de dispositivos médicos tendrán que abrir camino a nuevos segmentos y buscar soluciones integrales con el fin de mantener los márgenes de ganancia.
Existen 5 factores principales que podrían ocasionar una disrupción sobre el comportamiento actual del mercado de dispositivos médicos:
- Cambios de poder en los compradores. Actualmente y no sólo en México, ante el incremento de la población, las sociedades buscan ajustar su presupuesto para cubrir las necesidades de una población creciente. La compras que se realizan están basadas en una cadena de valor. Las preferencias de compra de los médicos influyen, pero importa también ajustarse al presupuesto destinado.
- Regulación más estricta. A la par del desarrollo de nuevos dispositivos, se han denunciado fallas en los mismos. La respuesta de las instituciones sanitarias, ha sido, el endurecimiento de las normas a cumplir, con el fin de garantizar el bienestar para los pacientes.
- Nuevos modelos de salud. El incremento de dispositivos médicos “en el punto de atención” provoca que muchos de ellos, sean utilizados directamente por los pacientes o por personas poco o nada especializadas. Los fabricantes, deberán tener este punto en consideración y fabricar pensando en todas la posibilidades, incluso aquéllas, que no son médicas y que no tienen que ver con el objetivo del dispositivo, sino con el uso que el paciente haga de él.
- Necesidad de cubrir a población con bajos ingresos económicos. Hoy, los fabricantes de dispositivos médicos, deben trabajar en productos para mercados emergentes, lo que requiere costos más bajos y nuevos modelos de negocio.
- Fuentes de innovación poco claras. Existen diferentes formas de innovación: una en donde se hacen algunos cambios a los dispositivos médicos existentes donde los fabricantes tienen ya la manera de ver el reembolso de sus inversiones y otra, que tiene que ver con aquellas innovaciones que verdaderamente revolucionan al sector, pero que deben atravesar por requisitos, pruebas y comprobar si son exitosos en el mercado o no. Los fabricantes se preocupan más por los nuevos impuestos y tarifas que implica el lanzamiento de un nuevo dispositivo, que la preocupación por innovación verdadera.




