Investigadores de la Universidad de Cambridge han desarrollado un dispositivo portátil para registrar sonidos cardíacos para facilitar el diagnóstico temprano de enfermedades valvulares del corazón (VHD).
La enfermedad valvular, considerada una “epidemia cardiaca silenciosa”, tiene un pronóstico peor que muchos tipos de cáncer, y sin embargo el 50% de los casos permanecen sin diagnóstico. Aunque el estetoscopio sigue siendo el método más utilizado para su detección inicial, sólo un 38% de los pacientes que acuden con síntomas reciben un examen auscultatorio, en parte por lo incómodo, impreciso y subjetivo que puede resultar este procedimiento.
El nuevo dispositivo no requiere entrenamiento clínico avanzado, es del tamaño de un posavasos, y utiliza seis sensores acústicos ultrasensibles integrados en una superficie flexible, con materiales transmisores de vibración y geles aislantes que evitan interferencias cruzadas, lo que permite capturar sonidos cardíacos de calidad diagnóstica a través de la ropa. La señal acústica es procesada por un conjunto de algoritmos de calidad en tiempo-frecuencia, que seleccionan la mejor fuente entre los sensores y descartan grabaciones inadecuadas. Paralelamente, un algoritmo de aprendizaje automático ha sido entrenado para detectar patrones compatibles con enfermedades valvulares, con lo cual supera la precisión de auscultación tradicional.
Ya se han realizado pruebas exitosas en personas sanas de distintas complexiones. La próxima fase será comparar los resultados del dispositivo contra ecocardiogramas, considerados el estándar de oro en cardiología.
El equipo también está desarrollando una inteligencia artificial capaz de detectar signos de enfermedad valvular automáticamente. Las primeras pruebas muestran que el algoritmo supera incluso a médicos generales en sensibilidad diagnóstica, lo que abre la puerta a un sistema de triaje automatizado y escalable.



