Un equipo de investigación desarrolló un sistema experimental llamado Eye-in-a-Care-Box (ECaBox), una plataforma de perfusión ex vivo que puede mantener ojos recién extraídos en mejores condiciones fuera del cuerpo, ya que el tejido ocular empieza a deteriorarse muy rápido tras la extracción, lo que limita tanto su estudio como sus posibilidades de uso terapéutico.

El dispositivo funciona al hacer circular un fluido rico en oxígeno y nutrientes a través de la arteria que normalmente irriga el ojo. Al mismo tiempo, el órgano se mantiene dentro de una cámara sellada con control de temperatura y presión, mientras el exceso de líquido se drena de forma continua. El sistema también incorpora una ventana transparente que permite observar e incluso obtener imágenes del ojo durante la preservación, algo útil tanto para investigación como para evaluación funcional.

En las pruebas iniciales con ojos de cerdo, los investigadores observaron que los ojos mantenidos fuera del dispositivo se degradaban con rapidez, incluso cuando se conservaban en frío. En cambio, los ojos perfundidos en la ECaBox mantuvieron mejor su estructura y mostraron mayor viabilidad tras 24 horas. Algunos ojos tratados recuperaron respuesta a la luz después de varios minutos de perfusión, y en ciertos casos esa actividad se mantuvo durante horas.

Después de esos resultados, el equipo probó la plataforma con ojos humanos obtenidos de donantes fallecidos. En cada par, uno de los ojos se colocó en el dispositivo y el otro no. Según el reporte, los ojos perfundidos conservaron mejor la retina y mostraron un estado biológico más favorable. Aunque eso no equivale todavía a visión restaurada ni a éxito en trasplante, sí refuerza la idea de que la preservación activa podría ofrecer una ventaja frente al simple almacenamiento pasivo.

Por ahora, la ECaBox debe entenderse como un dispositivo médico experimental de preservación ocular, más cercano a la medicina regenerativa y al soporte de órganos que a una tecnología clínica lista para adoptarse; sin embargo, nos acerca un poco más a mantener un ojo donado lo bastante estable como para que el trasplante completo deje de ser una rareza quirúrgica con función visual perdida desde el inicio.

Fuentes

MIT Technology Review
A device that revives eyeballs from dead donors could make eye transplants possible