Una investigación del UT Southwestern Medical Center, en el campo de la neurología y la perfusión cerebral, introduce el concepto de Control Circulatorio Pulsátil Extracorpóreo (EPCC): este sistema es esencialmente un dispositivo o conjunto de dispositivos que permiten aislar y controlar mecánicamente el flujo sanguíneo al cerebro.

Esta técnica permite regular completamente la circulación sanguínea al cerebro, separándola quirúrgicamente de la circulación sistémica, y controlándola mediante un algoritmo computarizado. Esto permite mantener la presión sanguínea, el flujo y la pulsación en valores casi nativos durante varias horas, lo que es crucial para estudios que buscan aislar las propiedades neuronales de influencias somáticas​​.

El equipo de investigación, que incluye expertos en ingeniería, neurología, cirugía cardiovascular y torácica, y otras especialidades del UT Southwestern Medical Center en Dallas, Texas, se propuso superar las limitaciones de los métodos actuales de control artificial de la circulación cerebral, que a menudo anulan la señalización vascular dependiente de la pulsación o fenómenos de redes neuronales como el electrocorticograma (ECoG), incluso mientras se preserva la actividad neuronal individual​​.

El objetivo principal del estudio era preservar la función cerebral bajo EPCC, logrando así el aislamiento circulatorio y manteniendo la actividad neurofisiológica en los valores nativos de cada animal, en lugar de modificar la perfusión para alcanzar un valor normativo o uniforme en varios animales.

Para probar la eficacia del sistema EPCC, los investigadores llevaron a cabo un estudio en el que se utilizó este sistema para mantener la función cerebral en cerebros de cerdos. Los pasos clave en la prueba incluyeron:

  • Aislamiento y Control de la Circulación Cerebral: Mediante cirugía, se separó el flujo sanguíneo al cerebro del sistema circulatorio del cuerpo y se controló utilizando el EPCC.
  • Monitoreo de la Actividad Cerebral: Se realizaron grabaciones continuas mediante electrocorticografía y electrodos en profundidad del cerebro para evaluar la actividad cerebral. Esto permitió a los investigadores comparar la actividad cerebral bajo EPCC con la actividad en un estado de circulación natural.

Los resultados mostraron que la actividad eléctrica cerebral, tanto en el sujeto 1 como en el sujeto 2, se mantuvo prácticamente sin cambios en términos de potencia absoluta en diferentes frecuencias de EEG, a pesar de las diferencias en la presión sanguínea nativa. Además, se mantuvieron la presión y la temperatura intracerebrales fisiológicas, aunque la oxigenación del tejido fue mayor que en condiciones nativas, probablemente debido a la administración de oxígeno suplementario​​.

«Creemos que este dispositivo tiene el potencial de mejorar los resultados de los pacientes que se someten a baipás cardiopulmonar y reducir las complicaciones neurológicas asociadas a este procedimiento.» Dr. Juan M. Pascual, profesor de Neurología, Pediatría y Fisiología en el Centro Eugene McDermott para el Crecimiento y el Desarrollo Humano en UT Southwestern

Además de eso, el desarrollo del sistema EPCC podría tener varias implicaciones importantes:

  • Proporcionar una herramienta invaluable para estudiar la función cerebral y sus respuestas a diferentes condiciones de perfusión de manera más controlada y aislada, lo que podría conducir a nuevos descubrimientos en neurociencia.
  • Permitir a los científicos crear modelos experimentales que aíslan el cerebro del resto del cuerpo, facilitando estudios más precisos sobre enfermedades cerebrales y tratamientos potenciales.
  • En la práctica clínica, este sistema podría ser utilizado para procedimientos que requieren un control preciso de la circulación cerebral, ofreciendo nuevas estrategias para tratar afecciones cerebrales complejas
  • El EPCC abre la puerta a nuevas formas de administrar terapias directamente al cerebro, lo que podría ser crucial en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas y otros trastornos cerebrales.

En resumen, el sistema EPCC del UT Southwestern Medical Center no solo demuestra un avance en el control mecánico y computarizado de la hemodinámica cerebral, sino que también establece un nuevo horizonte para la investigación en neurología, especialmente en estudios relacionados con trazadores metabólicos, fármacos y otras aplicaciones que requieran un acceso vascular selectivo al cerebro, y para el tratamiento de afecciones cerebrales​​.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes:

Scientific Reports
Maintenance of pig brain function under extracorporeal pulsatile circulatory control (EPCC)

Levante
Un dispositivo mantiene el cerebro vivo y funcionando separado del durante cuerpo 5 horas