Miles de personas en México esperan un trasplante, y, actualmente, la ingeniería de tejidos se perfila como una vía para generar alternativas a los órganos y tejidos escasos. Sin embargo, fabricar andamios o estructuras para regeneración suele requerir materiales personalizados y maquinaria costosa, lo que limita su adopción. Para superar esta barrera, un equipo del Cinvestav desarrolló un dispositivo accesible para producir filamento bioactivo que puede usarse en impresoras 3D de bajo costo.
El sistema transforma pequeños cilindros de policaprolactona (PCL) —un biopolímero ampliamente usado en andamios de tejido— mezclados con partículas bioactivas en un filamento listo para impresión 3D. El proceso es sencillo: la mezcla se calienta para integrar sus componentes, se moldea y, una vez enfriada, se introduce en el aparato. Allí es empujada y fundida de nuevo, pasando por un sistema de extrusión que la convierte en un hilo delgado con las partículas ya incorporadas. Finalmente, el filamento se enfría con ventiladores y se enrolla en un carrete para su uso posterior.
Este método permite fabricar en laboratorio materiales bioactivos sin depender de equipos especializados. En pruebas, los andamios impresos con el filamento mostraron resistencia mecánica y capacidad para inducir la formación de hueso ectópico en modelos animales, gracias a las partículas de matriz ósea desmineralizada que activan células encargadas de iniciar la formación de cartílago y, después, de tejido óseo. Además, el aparato es modular y podría emplearse con otros aditivos, como hidroxiapatita o fosfato tricálcico, para potenciar su efecto o generar estructuras para otros tejidos.
Sus creadores —América Padilla Viveros, Felipe de Jesús Mondragón Serrano y José Víctor Calderón Salinas— concibieron esta herramienta como una solución práctica, económica y adaptable para laboratorios e investigadores, reforzando la autonomía científica y tecnológica nacional. La innovación ya cuenta con un modelo de utilidad otorgado por el IMPI y ganó el Premio IMPI a la Innovación Mexicana 2024 en la categoría de modelo de utilidad.



