Investigadores de la Universidad de Michigan han desarrollado un dispositivo bioabsorbible impreso en 3D para tratar la traqueobroncomalacia, una condición grave en recién nacidos que provoca el colapso dinámico de las vías respiratorias y dificulta la respiración.
Actualmente, Michigan Medicine y la empresa Materialise, que fabricará los dispositivos a utilizar, han lanzado un ensayo clínico para evaluar su seguridad y eficacia, con el objetivo de obtener la aprobación completa de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA). El estudio tiene previsto reclutar 35 bebés en un período de ocho años en el hospital infantil C.S. Mott de la Universidad de Michigan y en otros cuatro hospitales pediátricos del país.
El dispositivo, una férula traqueal personalizada, fue diseñado mediante modelado computarizado basado en imágenes de tomografía computarizada del paciente. Luego, se fabricó utilizando impresión 3D con polímero bioabsorbible de policaprolactona, un material que brinda soporte estructural a la vía respiratoria y se degrada de manera segura en el cuerpo con el tiempo.
El diseño de la férula, con una estructura acordeonada similar a una manguera de aspiradora, permite resistencia al colapso al mismo tiempo que facilita la flexión, extensión y expansión con el crecimiento del paciente.
Desde 2012, la férula traqueal impresa en 3D ha sido utilizada en más de 40 niños bajo autorizaciones de acceso expandido de la FDA en situaciones de emergencia y uso compasivo. Su primer uso fue en un bebé de tres meses con una forma grave de traqueobroncomalacia, cuya vida fue salvada gracias a esta tecnología.
Este caso demuestra cómo la combinación de imágenes médicas avanzadas, diseño computacional e impresión 3D puede permitir la creación de dispositivos personalizados para tratar condiciones anatómicamente específicas en recién nacidos. La férula se diseñó para ser completamente absorbida por el cuerpo en aproximadamente 3 años, eliminando la necesidad de una segunda cirugía para su retiro. Con el respaldo del ensayo clínico en curso, este dispositivo está más cerca de convertirse en un tratamiento aprobado y accesible a nivel global.




