De acuerdo con cifras oficiales, en México hay 800 mil personas con algún tipo de demencia. Si consideramos que a su lado hay uno o más cuidadores, el dato es exponencialmente frío. Proyecciones serias indican que en 2050 habrá más de tres millones de mexicanos afectado por demencia, señaló Silvia García López, instructora del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam).

A partir de los 85 años de edad, una mujer de cada cuatro, y un hombre de cada cinco, se ven afectados por ellas; en total, se calcula que más de 800 mil personas en México sufren alguno de estos padecimientos actualmente. Es por eso que la Organización Mundial de la Salud la considera una prioridad en Salud Pública, señaló.

Para diagnosticar demencia de Alzhéimer, los médicos realizan pruebas para evaluar el deterioro de la memoria y otras habilidades de razonamiento, determinar las capacidades funcionales e identificar cambios en la conducta. También llevan a cabo una serie de pruebas para descartar otras posibles causas de deterioro.

La tecnología está revolucionando la detección y cura de enfermedades. Un grupo de científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, (Missouri) ha creado un análisis de sangre que detecta el alzhéimer hasta 20 años antes de la aparición de la enfermedad.

La prueba puede identificar cambios en el cerebro que significan el avance de alzhéimer con una precisión del 94%. Este método es mucho más barato y simple que la técnica de detección actual: un escáner cerebral (tomografía por emisión de positrones, más conocido como PET).

​​El análisis de sangre mide los niveles de la proteína beta amiloide, un indicador clave de la enfermedad de Alzhéimer en la sangre. Una vez hallada la proteína, los médicos averiguan si se ha acumulado en el cerebro. Después han de tener en cuenta otros factores de riesgo de Alzhéimer: la edad y la presencia de la variante genética APOE4, ya que entre el 60% y el 80% de los pacientes con esta enfermedad tienen al menos un alelo (forma alternativa de un gen) APOE4.

Este tipo de pruebas, utilizan biomarcadores que pueden identificar con alta precisión si las personas mayores de 50 años con signos de deterioro cognitivo progresan o no a la enfermedad de Alzhéimer hasta seis años antes de que aparezcan los síntomas definitivos.

Al agilizar el proceso se puede inscribir a los participantes en ensayos clínicos con mayor eficiencia, lo que ayuda a encontrar tratamientos más rápidamente y puede tener un enorme impacto en el costo de la enfermedad así como en el sufrimiento humano que ello conlleva.

Estudios anteriores han determinado que en las personas mayores de 65 años el riesgo de alzhéimer se duplica cada cinco años y la presencia de APOE4 supone un riesgo mayor, en una proporción de hasta cinco veces, de desarrollar la enfermedad.

Al combinar los resultados de la prueba de sangre con los otros factores de riesgo, el análisis ofreció un efectividad de 94% en la detección del alzhéimer, incluso superior a los resultados obtenidos a través del PET.

La investigación igualmente destacó las ventajas de una prueba de sangre «que cuesta unos pocos cientos de dólares» en comparación con cada PET cuyo costo es de cerca de 4.000 dólares.

Sin embargo, no son los 4.000 dólares por cada examen PET lo que preocupa, sino el millón de pacientes que están sufriendo mientras nosotros no existe un tratamiento. Si estas pruebas se aplican de manera temprana, abre la posibilidad de mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Por: Dalia Solano.

Fuentes:

El país.
Un dispositivo para detectar las caídas de glóbulos blancos desde casa.

Mayo Clinic.
Diagnosticar enfermedad de Alzheimer: cómo se diagnostica la enfermedad de Alzheimer.

Edición Médica.
Un análisis de sangre predice el alzheimer 20 años antes de su aparición.