Un ensayo fase II multicéntrico y aleatorizado publicado en el Journal of Clinical Oncology y presentado en ESTRO 2026 refuerza el valor de la terapia dirigida a metástasis en cáncer oligometastásico y, al mismo tiempo, abre una vía para usar ADN tumoral circulante (ctDNA) como herramienta de estratificación y seguimiento. En el estudio EXTEND, añadir terapia dirigida a metástasis al tratamiento estándar mejoró la supervivencia libre de progresión frente al tratamiento sistémico solo, con una razón de riesgo de 0.54 en el análisis agregado de todos los grupos tumorales.

El trabajo incluyó 334 pacientes analizados por protocolo, distribuidos en seis canastas histológicas: mama, páncreas, riñón, dos grupos de próstata y una categoría de “otros” tumores. Todos tenían entre una y cinco metástasis, y en 98% de las lesiones tratadas la terapia dirigida consistió en radioterapia. Con una mediana de seguimiento de 53 meses, la combinación de terapia estándar más tratamiento local mostró beneficio en supervivencia libre de progresión, con señales más claras en páncreas, próstata y en la canasta de otros tumores, mientras que los grupos de mama y riñón quedaron sin una conclusión firme.

El componente más llamativo para el terreno del diagnóstico fue el análisis exploratorio de ctDNA, medido con un ensayo sanguíneo tumoral agnóstico basado en metilación. Entre los 237 pacientes con perfil basal disponible, la detección de ctDNA al ingreso se asoció con peor pronóstico: mayor riesgo de progresión, peor supervivencia específica por enfermedad y peor supervivencia global. A los tres meses, la persistencia de ctDNA también se relacionó con resultados más desfavorables. En contraste, la depuración de ctDNA se asoció con una mejor supervivencia global, lo que refuerza la idea de que esta señal en sangre puede funcionar como marcador dinámico de respuesta.

Los autores plantean que esto podría ayudar a superar una limitación clásica del cáncer oligometastásico: definirlo solo por el número de lesiones visibles en estudios de imagen. En esa lógica, el ctDNA podría complementar a la tomografía, la resonancia o el PET para estimar mejor la carga de enfermedad microscópica y distinguir qué pacientes tienen más probabilidades de beneficiarse de radioterapia de alta precisión. El estudio también observó una mayor tasa numérica de depuración de ctDNA en el brazo con terapia dirigida a metástasis más tratamiento estándar que en el brazo con tratamiento estándar solo, aunque esa diferencia no alcanzó significación estadística en este análisis exploratorio.

Así, el ctDNA como prueba sanguínea no invasiva podría ayudar a seleccionar candidatos para radioterapia, vigilar respuesta y detectar resistencia biológica antes de que se exprese con claridad en imagen.

Fuentes

Journal of Clinical Oncology
Addition of Metastasis-Directed Therapy to Standard of Care for Oligometastatic Solid Tumors: Primary Analysis of All Tumor-Histology Baskets of the Phase II Randomized EXTEND Trial

News Medical
Blood test detects tumor DNA to guide advanced cancer treatment