Cuando en el cuerpo humano ingresa un agente extraño, se detona un respuesta por parte del sistema inmunitario con el fin de proteger al organismo de células, virus, hongos u otras sustancias como toxinas, químicos, drogas y partículas extrañas (incluso una astilla). Se trata de una respuesta natural que ha acompañado al ser humano desde el principio de la evolución.

El sistema inmune cuenta con dos sistemas, uno innato y otro adquirido. El sistema innato es aquél que acompaña al ser humano desde que nace, constituye la primera línea de defensa contra las enfermedades, cuando un agente extraño ataca, aumenta el flujo de sangre enviada hacia la zona dañada, el sistema se defiende, produciendo lágrimas, tos, piel o ácido gástrico.  La inmunidad adquirida, se desarrolla con la exposición a diferentes antígenos, las células que participan en este tipo de inmunidad, son leucocitos llamados linfocitos, las células B y T son sus clases principales.

Científicos alrededor del mundo, buscan explicar por qué el 80% de los pacientes infectados por coronavirus, desarrollan un sistema inmune pero el resto de los enfermos no lo logra.

Así, el sistema inmune se defiende para evitar que agentes extraños invadan a las células, pero no es una lucha sencilla. Cuando el sistema inmune se defiende, interrumpe la transferencia de oxígeno al organismo, que es entregado por los alvéolos pulmonares. Los glóbulos blancos, liberan moléculas inflamatorias que convocan a otras células inmunes para matar o atacar a las células infectadas por el virus. Los pulmones se convierte en un campo de batalla donde quedan células muertas y líquido, una patología subyacente de la neumonía.

Muchos de los pacientes infectados por COVID-19, presentan bajos niveles de oxígeno en la sangre y es posible que ese síntoma, sumado al reporte médico de un galeno que pasó 10 días en Nueva York tratando a pacientes enfermos de coronavirus, donde explicaba que los niveles de oxígeno en la sangre disminuyen incluso antes de presentar dificultad para respirar, haya disparado la demanda de medidores de oxígeno digitales.

Según el doctor Levitan, dijo que el indicador de niveles bajos de oxígeno, había sido una característica por la que dos pacientes fueron hospitalizados antes de presentar síntomas y se habían recuperado. «El examen generalizado de oximetría de pulso para la neumonía por Covid, ya sea que las personas se revisen a sí mismas en dispositivos domésticos o vayan a clínicas o consultorios médicos, podría proporcionar un sistema de alerta temprana para los tipos de problemas respiratorios asociados con la neumonía por Covid», mencionó.

Aunque el Dr. J. Randall Curtis, profesor de medicina pulmonar y de cuidados críticos en la Universidad. de Washington, declaró que probablemente no sería un indicador ideal, pues muchos pacientes presentan niveles bajos de oxígeno cuando la enfermedad ya se encuentra en una etapa tardía y antes bien, los pacientes desarrollan otros síntomas como tos, fiebre, dolores corporales o fatiga.

Además, los oxímetros pueden arrojar resultados inexactos debido a factores externos como el esmalte para uñas, luz o mala circulación y podría provocar una asistencia médica innecesaria en un escenario donde no es recomendable saturar hospitales y unidades de salud.

Quizá un oxímetro sería necesario solo en caso de haber dado positivo para COVID-19 mientras ocurre una recuperación en casa.

Por: Dalia Solano

Fuentes:

CNN Health.
People are buying pulse oximeters to try and detect coronavirus at home. ¿Do you need one?.