La Ruta de la Innovación 2026 dio inicio como un espacio de encuentro y reflexión estratégica para impulsar el desarrollo de los dispositivos médicos en México, reuniendo a representantes de la academia, la industria y el sector público con un objetivo común: construir un ecosistema de innovación más articulado, ético y centrado en el paciente.
El evento inaugural se llevó a cabo en la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México, consolidando un esfuerzo que busca trascender el formato de un solo evento para convertirse en un proceso continuo de colaboración, análisis y acción.
Innovar más allá de la tecnología
Durante la sesión inaugural, Jorge Daniel, Director del Sector de Dispositivos Médicos en CANIFARMA, destacó que la innovación en salud no se limita al desarrollo tecnológico, sino que implica repensar modelos, cuestionar procesos y colocar al paciente en el centro de cada decisión. La Ruta de la Innovación se concibe así como una conversación prolongada que permita generar propuestas concretas para modernizar el sistema de salud y mejorar la atención médica.
Se subrayó que los dispositivos médicos son hoy un motor clave de transformación: desde la inteligencia artificial y la telemedicina, hasta la robótica quirúrgica y la medicina personalizada. Sin embargo, el verdadero reto es lograr que estos avances se traduzcan en acceso, equidad, calidad y sostenibilidad.
Academia, industria y gobierno: una convergencia necesaria
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la importancia de la vinculación entre academia, industria y gobierno. Autoridades académicas de la UNAM resaltaron el papel de la universidad como generadora de conocimiento científico y talento humano, así como la necesidad de fortalecer los puentes que permiten llevar ese conocimiento al desarrollo tecnológico y a su aplicación social.
Desde la Secretaría de Economía, se destacó que el sector de dispositivos médicos ha adquirido un papel estratégico en el contexto actual, no solo por su impacto en la salud, sino también por su relevancia económica, su capacidad de generar empleo especializado y su potencial como motor de inversión y exportación para el país.
La industria coincidió en que México cuenta con ventajas competitivas importantes —capacidad manufacturera, talento técnico y cercanía con mercados clave—, pero enfrenta retos estructurales que deben atenderse de manera conjunta: armonización regulatoria, fortalecimiento de la investigación clínica, certidumbre jurídica, desarrollo de innovación propia y mejora en los tiempos de acceso al mercado.
La regulación como habilitadora de la innovación
Durante las ponencias se enfatizó que la regulación no debe entenderse como un obstáculo, sino como una arquitectura de confianza que garantiza seguridad, calidad y equidad. Se discutieron avances recientes en materia regulatoria, así como áreas de oportunidad para acelerar procesos, fortalecer la tecnovigilancia y alinearse con estándares internacionales.
Asimismo, se abordaron temas clave como la digitalización de los procesos regulatorios, la ciberseguridad en dispositivos médicos, el uso de software como dispositivo médico, y los nuevos desafíos éticos que surgen con el uso de datos, inteligencia artificial y tecnologías portátiles.
El paciente en el centro del ecosistema
Un mensaje transversal a todas las intervenciones fue el cambio de paradigma hacia un modelo de salud más preventivo, predictivo y personalizado, donde el paciente deja de ser un receptor pasivo para convertirse en un actor informado y participativo. El diseño centrado en el usuario, el monitoreo en tiempo real y la incorporación de nuevas tecnologías están redefiniendo la relación entre pacientes, profesionales de la salud y sistemas sanitarios.
Un punto de partida, no un punto final
La Ruta de la Innovación 2026 se plantea como el inicio de un camino, no como un evento aislado. A lo largo de los próximos meses, este esfuerzo buscará generar diagnósticos compartidos, fortalecer alianzas estratégicas y traducir la reflexión en acciones concretas que impulsen la innovación en dispositivos médicos en beneficio de la sociedad.
Como se señaló desde su inauguración, el futuro de la salud se diseña hoy: con colaboración, responsabilidad y propósito.
Con la conclusión de la Ruta de la Innovación, se cierra no solo una jornada de diálogo, sino un ejercicio colectivo de reflexión y construcción que reafirma la convicción de que la innovación en salud solo es posible cuando se trabaja en conjunto.
Durante el mensaje de clausura, Jorge Daniel, Director del Sector de Dispositivos Médicos de CANIFARMA, reiteró que esta Ruta no fue concebida como un evento aislado, sino como el inicio de una conversación profunda y necesaria sobre el futuro de la tecnología médica, construida a partir del rigor científico, la ética y el compromiso con el bienestar de las personas.
Subrayó que los avances en dispositivos médicos —desde la inteligencia artificial y la telemedicina, hasta la robótica quirúrgica y la medicina personalizada— están redefiniendo los límites de lo posible, pero que la verdadera innovación ocurre cuando estos avances se traducen en acceso, equidad, calidad y humanidad en la atención sanitaria. Innovar, señaló, no es solo desarrollar tecnología, sino pensar distinto, cuestionar lo establecido, conectar disciplinas y escuchar al paciente para colocarlo en el centro de cada solución.
En este sentido, agradeció la participación de todas y todos quienes formaron parte de la Ruta: representantes de la academia, la industria, el sector público, emprendedores y profesionales de la salud, reconociendo que ningún avance significativo ocurre en soledad y que la colaboración es la base para transformar el sistema de salud.
Finalmente, expresó su reconocimiento a quienes, con su trabajo diario y su compromiso, hacen posible que iniciativas como la Ruta de la Innovación cobren sentido y continuidad, reiterando que son las personas —su conocimiento, su experiencia y su convicción— la razón por la que vale la pena seguir impulsando estos espacios de encuentro y construcción colectiva.
La Ruta de la Innovación 2026 concluye así su primera etapa, dejando como resultado alianzas fortalecidas, ideas compartidas y el compromiso de seguir trabajando para que la innovación en dispositivos médicos contribuya de manera tangible al desarrollo social y económico del país.


