Alrededor de un tercio de las mujeres reporta miedo, incomodidad o dolor durante los exámenes ginecológicos, una situación que provoca que muchas pospongan o eviten sus chequeos. Parte de este problema radica en el diseño del espéculo vaginal tradicional, una herramienta utilizada para examinar el canal vaginal y el cuello uterino. Consciente de esta realidad, la ingeniera industrial Ariadna Izcara Gual, egresada de la Universidad de Delft (Países Bajos), en colaboración con la investigadora Tamara Hoveling, ha desarrollado Lilium, un nuevo modelo que promete mayor comodidad para las pacientes, mejor funcionalidad para el personal médico y menor impacto ambiental.
El dispositivo está fabricado con caucho TPV de grado médico, un material semirrígido que proporciona resistencia para cumplir su función y, a la vez, flexibilidad para abrir suavemente sus tres “pétalos”. Este diseño floral mejora la ergonomía, y busca generar un entorno visual y sensorial menos intimidante. Además, ofrece la posibilidad de auto-colocación, similar a un aplicador de tampón, lo que podría aumentar la sensación de control y confianza en algunas pacientes.
Las pruebas realizadas con personal de enfermería y médicos han mostrado mejoras notables: Lilium permite una mejor visualización del cuello uterino incluso en casos donde el espéculo convencional presenta limitaciones, y elimina la necesidad de maniobras adicionales para separar las paredes vaginales, reduciendo así la incomodidad. Su estructura simplificada, de solo dos piezas, facilita la limpieza y la reutilización segura mediante desinfección de alto nivel o esterilización por autoclave.
Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de desarrollo y busca socios para llevar la innovación al mercado. Con Lilium, sus creadoras aspiran a cambiar la percepción de un examen esencial para la salud femenina, reduciendo el temor y fomentando la asistencia regular a revisiones que pueden salvar vidas.



