La Universidad de Liverpool ha desarrollado un prototipo llamado Liverpool Diagnostic Infrared Wand (LDIR Wand), una herramienta que utiliza un algoritmo de aprendizaje automático para analizar imágenes espectrales infrarrojas de muestras de tejido para diagnosticar y predecir el pronóstico del cáncer oral con mayor precisión que los métodos actuales, proporcionando un porcentaje del área afectada por cáncer. Además, permite ajustar la sensibilidad y especificidad según las necesidades clínicas, optimizando así el diagnóstico.
En pruebas preliminares realizadas en muestras histopatológicas, el prototipo mostró ser más preciso que la técnica tradicional de tinción con hematoxilina y eosina, actualmente utilizada para diagnosticar el cáncer oral.
El desarrollo del LDIR Wand ha sido posible gracias a £900,000 en financiación del programa i4i del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Cuidados (NIHR) y Cancer Research UK. Además, la tecnología ha recibido más de £5 millones en apoyo financiero a lo largo de una década de investigación.
Actualmente, los desarrolladores buscan asociaciones comerciales para llevar esta tecnología al mercado. La herramienta tiene el potencial de integrarse en laboratorios clínicos, ofreciendo a los profesionales una herramienta más confiable y rápida para diagnosticar cáncer oral.
El profesor Richard Shaw, del Liverpool Head and Neck Centre, señaló que este dispositivo aborda uno de los mayores obstáculos en la detección de cáncer de cabeza y cuello: predecir con precisión el riesgo de desarrollo de cáncer en lesiones orales. “El diagnóstico temprano es clave para salvar vidas, y este dispositivo podría proporcionar la información que necesitamos para tomar decisiones más seguras y precisas.”



