Epia Neuro anunció una propuesta centrada en interfaces cerebro-computadora implantables para personas con secuelas neurológicas, en especial pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular. La compañía desarrolla una plataforma que busca convertir señales cerebrales en comandos digitales útiles para rehabilitación y asistencia cotidiana, a fin de recuperar función e independencia en actividades de la vida diaria.
Su producto principal está planteado como una solución en dos etapas para pacientes post ictus: por un lado, apoyar la recuperación funcional después del evento; por otro, servir como herramienta de asistencia a largo plazo una vez concluida la fase intensiva de rehabilitación. El sistema combina una interfaz neural de lectura y estimulación, un componente implantable de larga duración, dispositivos de asistencia y soporte basado en inteligencia artificial para traducir la intención neural en movimiento funcional.
La apuesta de la empresa está en un implante diseñado para colocarse dentro del cráneo en menos de una hora, sin perforar la duramadre. Según la información difundida, el sistema queda completamente oculto, se recarga mediante un headset no invasivo y fue concebido para una vida útil prolongada, con posibilidad de recambio o actualización. La plataforma también integra señales neuronales con datos contextuales de sensores externos para anticipar y ejecutar acciones asistivas, entre ellas el control de una prótesis motorizada de apoyo al agarre en miembro superior.
Epia Neuro afirma que su tecnología permite tanto sensado como estimulación, en corteza y regiones profundas del cerebro, lo que abre la puerta a compatibilidad con distintos enfoques de neuromodulación cuando resulte clínicamente apropiado. La compañía planea sus primeras demostraciones en humanos este año en el Departamento de Neurocirugía de Lenox Hill Hospital, en Nueva York, con lo que marcará el tránsito del concepto tecnológico hacia validación clínica inicial.



