Un equipo interdisciplinario de ingenieros y médicos en la Universidad Northwestern desarrolló una tecnología portátil que mide cuánta leche materna consume un bebé mientras amamanta. Este avance, publicado en Nature Biomedical Engineering, podría hacer grandes cambios en el cuidado neonatal y reducir la ansiedad de madres y familias, especialmente en contextos delicados como la unidad de cuidados intensivos neonatales (NICU).

El dispositivo se coloca suavemente alrededor del pecho para detectar cambios eléctricos en el tejido mamario relacionados con la cantidad de leche extraída. La información se transmite de forma inalámbrica a una app en el celular, permitiendo ver en tiempo real los mililitros que ha tomado el bebé.

“Por primera vez, madres y médicos pueden tener datos precisos sin recurrir a básculas o a estimaciones aproximadas”, explica el profesor John Rogers, quien lideró el desarrollo del dispositivo.

Aunque la lactancia tiene grandes beneficios, el hecho de no poder ver cuánto está tomando el bebé puede generar dudas, frustración o incluso que algunas madres abandonen la lactancia antes de lo planeado. El nuevo sensor busca cambiar eso.

El dispositivo utiliza un principio llamado bioimpedancia: una corriente eléctrica suave y segura viaja a través del tejido mamario. A medida que el bebé se alimenta, la cantidad de leche cambia y esto altera la respuesta eléctrica del pecho. El sistema interpreta estas variaciones para calcular con precisión el volumen de leche transferido.

Durante la fase de pruebas, el equipo calibró el dispositivo con sacaleches y lo validó en hospitales y hogares, con mediciones durante 17 semanas en madres reales. Los datos coinciden casi exactamente con los volúmenes registrados con métodos tradicionales.

En bebés prematuros o con condiciones médicas delicadas, saber con precisión cuánto están comiendo puede ser vital. Por ejemplo, algunos deben alimentarse con volúmenes mínimos en tiempos específicos. Con este dispositivo, incluso estos pequeños podrían ser alimentados directamente del pecho sin riesgos.

“Si un bebé solo puede tomar 10 mililitros por toma, cada gota cuenta”, dijo el neonatólogo Daniel Robinson. “Este sensor puede ayudarnos a ofrecer lactancia directa sin renunciar al control médico necesario.”

El diseño actual ya es cómodo y personalizable, pero los investigadores planean integrarlo en prendas como brasieres de lactancia. También exploran nuevas versiones que midan la calidad de la leche, su contenido graso o los cambios en la producción a lo largo del día.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes:

Northwestern University
Got data? Breastfeeding device measures babies’ milk intake in real time

Nature Biomedical Engineering
A compact, wireless system for continuous monitoring of breast milk expressed during breastfeeding