El pie diabético es una alteración clínica de afectación en los nervios e inducida por la hiperglucemia (azúcar alto), en la que con o sin coexistencia de falta de riego sanguíneo, produce lesión y/o ulceración del pie. La tasa de amputaciones en pacientes diabéticos es más de 15 veces superior a la de la población general.
Recientemente, especialistas del Centro de Estudios Superiores de Tepeaca en Puebla, han logrado cicatrizar heridas de un pie diabético. En dicho centro, un grupo de alumnos se dedicó a estudiar los problemas de salud que ocasiona la diabetes, ya que como se sabe, se trata de un padecimiento que afecta a gran parte de la población mexicana, se estima que aproximadamente un 15% de los pacientes con diabetes desarrollará una úlcera en el pie o en la pierna en el transcurso de la enfermedad. La gangrena es mucho más frecuente en estos pacientes que en la población general (53 veces superior en los varones y 70 en las mujeres), por lo que supone un grave problema de salud pública actual. Entonces, surgió la idea de curar con miel, pues un alumno de la sierra de Puebla, comentó acerca de las propiedades de la sustancia, ya que su familia se dedicaba a recolectarla desde que él tenía 5 años. La miel fue sometida a estudios bacteriológicos, era virgen y con propiedades curativas, detalló Armando Acevedo Méndez, cirujano traumatólogo ortopedista e investigador de dicho centro de estudio.
Fue así como crearon un parche que puede moldearse sobre la herida, en donde primero, se desinfecta el área, se coloca la miel, después el parche y por último una tela de organdí. Con lo anterior, el proceso de cicatrización ocurre de mejor manera y disminuye la posibilidad de que la herida se infecte. El tratamiento tiene una duración de 14 a 21 días. Hasta ahora, se ha aplicado ya a un grupo de personas en donde 6 de ellas, se recuperaron por completo y 8 restantes, aún están en proceso de curación.
El procedimiento se ha realizado también en pacientes a quienes se les iba a amputar el pie, debido a lo avanzado de la herida. “Cada proceso lo tenemos registrado en expedientes clínicos. Como los resultados han sido favorables, decidimos participar en el Premio Nacional Innovación Tecnológica para la Inclusión Social INNOVATIS en la rama de salud, y de 196 trabajos quedamos en sexto lugar. El galardón lo patrocinó CONACYT, CIDE, UAM y SEDESOL”, indicó Acevedo Méndez.
El tratamiento no ha sido costoso, debido a que la familia del alumno ha donado la miel y la escuela en coordinación con el hospital, asumen los gastos menores, cada paciente ha gastado un promedio de $100 por paciente.
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