Un equipo de Columbia University reportó en Nature Neuroscience la primera evidencia directa en humanos de que una tecnología auditiva controlada por el cerebro puede ayudar a aislar una voz entre varias conversaciones simultáneas. El sistema, todavía experimental, identifica a qué hablante presta atención el usuario y ajusta el audio en tiempo real para subir esa conversación y atenuar las demás, un salto relevante frente a los auxiliares auditivos convencionales, que suelen amplificar todo el entorno en bloque.

La prueba se realizó en cuatro pacientes con epilepsia que ya tenían electrodos intracraneales implantados como parte de su atención clínica. Mientras escuchaban dos conversaciones superpuestas, el sistema registró sus señales cerebrales mediante iEEG de alta resolución y usó algoritmos de aprendizaje automático para reconstruir qué flujo de habla estaban siguiendo. A partir de esa decodificación, el dispositivo modificó la mezcla sonora en circuito cerrado para favorecer la voz atendida. El estudio mostró que el sistema pudo operar tanto cuando los investigadores indicaban a cuál conversación atender como cuando los participantes cambiaban de foco de manera espontánea, una condición más cercana a la escucha cotidiana.

En los experimentos, la plataforma mejoró la inteligibilidad del habla, redujo el esfuerzo auditivo y fue preferida de forma consistente frente a la condición sin asistencia. Para los autores, esto mueve el campo desde la simple decodificación de atención auditiva hacia una ayuda auditiva activa con beneficio perceptual en tiempo real. 

La idea es atacar uno de los límites clásicos de los auxiliares auditivos en entornos ruidosos, donde separar la voz de interés sigue siendo difícil. La necesidad clínica es amplia: la OMS estima que 430 millones de personas en el mundo requieren rehabilitación por pérdida auditiva discapacitante, una cifra que da contexto a la búsqueda de tecnologías más selectivas para restaurantes, aulas, oficinas y reuniones familiares.

Aun así, la ruta hacia un dispositivo usable fuera del quirófano sigue siendo larga. El prototipo actual depende de electrodos intracraneales, una condición que lo deja por ahora en el terreno de la prueba de concepto invasiva. Los autores señalan que todavía hace falta trasladar esta lógica a formatos vestibles y mínimamente invasivos y demostrar desempeño en escenas auditivas más complejas del mundo real.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes

Columbia | Zuckerman Institute
Brain-Controlled Hearing System Proves Itself in First Human Studies

Nature Neuroscience
Real-time brain-controlled selective hearing enhances speech perception in multi-talker environments