Un grupo internacional de investigadores ha demostrado que es posible seguir la actividad cerebral de pacientes con epilepsia resistente a tratamientos mediante un dispositivo de electroencefalografía subcutánea (sqEEG) durante periodos extremadamente prolongados, llegando a superar los 15 meses de uso continuo. Este pequeño implante, colocado bajo la piel detrás de la oreja, registra señales cerebrales las 24 horas del día con una calidad comparable a la del EEG convencional, pero sin los inconvenientes de cables visibles o electrodos adheridos al cuero cabelludo.

La epilepsia resistente a medicamentos afecta aproximadamente a un tercio de las personas con esta enfermedad, y uno de los grandes retos en su manejo es que los diarios de crisis —principal herramienta para seguir la evolución— suelen ser incompletos o inexactos, ya sea porque el paciente no percibe algunas crisis, las olvida o confunde otros síntomas con episodios epilépticos. Ante este panorama, tecnologías como el sqEEG se presentan como una alternativa objetiva y continua para registrar la actividad cerebral fuera del hospital.

En el estudio, diez personas con epilepsia de difícil control llevaron el dispositivo a lo largo de más de 70 mil horas acumuladas de registro, con una mediana de casi 19 horas diarias de monitorización. El sistema permitió detectar más de 750 crisis, revelando que más de la mitad de estos episodios no se encontraban reportados en los diarios personales de los pacientes. Además de mejorar la precisión en el conteo de crisis, el sqEEG hizo posible identificar patrones circadianos y agrupamientos de eventos que podrían ser útiles para personalizar los tratamientos.

El dispositivo, de aproximadamente el tamaño de una moneda de una libra esterlina y con un cable de 10 cm que se dirige hacia la zona donde se espera la actividad epiléptica, se implanta bajo anestesia local. Su diseño incluye un módulo externo que se fija con imán o clip detrás de la oreja y que se comunica de forma inalámbrica con el implante para alimentar y almacenar los datos. Además, el sistema integra algoritmos impulsados por inteligencia artificial que ayudan a identificar de manera automática posibles crisis, reduciendo la carga de revisión manual para los especialistas.

Los autores del trabajo destacan que este tipo de monitorización abre la puerta a un seguimiento más objetivo y detallado de la epilepsia en la vida diaria, con potencial para ajustar la medicación según los ritmos individuales de cada paciente, mejorar la detección de crisis nocturnas y aportar datos sólidos en investigaciones clínicas. Lo siguiente será escalar estos hallazgos a estudios más amplios y perfeccionar el diseño para que el dispositivo sea aún más discreto, robusto y accesible.

Por: Cipactli Vargas

Fuentes:

Wiley Online Library
Real‐world epilepsy monitoring with ultra‐long‐term subcutaneous electroencephalography: A 15‐month prospective study

News Medical
New subcutaneous EEG device offers breakthrough in epilepsy monitoring