El segundo día de trabajos de la 1ª Convención Nacional de Dispositivos Médicos CANIFARMA reunió a representantes de la industria, la academia, organismos reguladores y autoridades para dialogar sobre los factores que impulsarán el crecimiento y la competitividad del sector en los próximos años.

Las actividades iniciaron con el conversatorio “La política de desarrollo de capital humano y los dispositivos médicos”, moderado por Agustín Carrillo y con la participación del Dr. Jaime Cervantes, de Vitalmex, y la Dra. Isabel Gracia, de UNIPREC.

Durante el diálogo, los especialistas coincidieron en que el principal activo de cualquier industria son las personas. Destacaron que las empresas tienen la responsabilidad de convertirse en espacios de desarrollo y dignificación a través del trabajo, al tiempo que subrayaron que la inversión privada en capital humano es indispensable para fortalecer la competitividad, la productividad y la innovación dentro de las organizaciones.

Posteriormente, en la mesa “Retos y oportunidades en materia de innovación tecnológica”, Serafín Castañeda, de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, y Úrsula Dávila, del Patronato de la Facultad de Química de la UNAM, conversaron sobre la importancia de fortalecer la colaboración entre academia e industria.

Los participantes destacaron el trabajo que realiza el consorcio de la Facultad de Química de la UNAM para impulsar el desarrollo de talento, proyectos de investigación y transferencia tecnológica hacia las empresas. Asimismo, señalaron que la comunicación y la colaboración entre ambos sectores debe mantenerse en una dinámica de beneficio mutuo para acelerar la innovación y el desarrollo tecnológico en México.

La agenda continuó con el panel “La evolución del T-MEC y su próxima revisión”, en el que participaron Moisés Zavaleta, Héctor Hernández y Jorge Reyes, de Dispositivos Médicos CANIFARMA, bajo la moderación de Gustavo Velarde.

En la conversación se destacó que la industria mexicana de dispositivos médicos atraviesa uno de sus mejores momentos, consolidándose como el principal exportador de América Latina y el quinto exportador a nivel mundial. Los especialistas coincidieron en que la próxima revisión del T-MEC representa una oportunidad para fortalecer la estructura productiva nacional y aumentar la competitividad del sector frente a los nuevos desafíos comerciales internacionales.

Más adelante, Mario Muñiz, del Foro Internacional de Reguladores de Dispositivos Médicos (IMDRF), abordó los “Retos y oportunidades para el cumplimiento de los estándares de dispositivos médicos en América Latina”, en una conversación moderada por Janett Mendoza, de Abbott.

Muñiz señaló que el marco regulatorio actual es resultado de más de dos décadas de colaboración internacional y destacó que la calidad, la seguridad, el desempeño de los dispositivos médicos y la confianza regulatoria son pilares fundamentales para el desarrollo del sector. Asimismo, afirmó que el futuro de la regulación estará cada vez más orientado hacia la interoperabilidad entre agencias y sistemas regulatorios.

La regulación y su impacto en el desarrollo económico también formaron parte de la agenda mediante el conversatorio “El impacto de la regulación en el desarrollo económico de México”, con la participación de Giota Panopoulou, de COFEPRIS; Javier Dávila, de la Secretaría de Economía; el senador Emmanuel Reyes; y representantes de CANIFARMA Dispositivos Médicos.

Durante el encuentro, el senador Emmanuel Reyes reconoció el trabajo realizado por COFEPRIS y señaló que el fortalecimiento de sus atribuciones podría traducirse en mayores recursos presupuestales en los próximos años. Por su parte, Giota Panopoulou destacó los esfuerzos de la autoridad sanitaria para agilizar trámites y facilitar autorizaciones y registros de dispositivos médicos. En tanto, Javier Dávila afirmó que esta industria constituye uno de los sectores estratégicos para el desarrollo del Plan México y para el crecimiento económico del país.

En las conclusiones de la Convención, Socorro Alpízar, de la Facultad de Química de la UNAM, resaltó que la colaboración entre industria, academia y gobierno es indispensable para beneficiar la salud de la población y fortalecer el desarrollo del talento humano. Asimismo, recordó que detrás de cada dispositivo médico existe una persona que espera recuperar su salud o incluso salvar su vida.

Por su parte, Juan Villarreal destacó la relevancia estratégica de las discusiones sobre el T-MEC y reconoció los avances de la autoridad regulatoria para hacer más eficientes los procesos y trámites. Señaló además que la coordinación entre la industria y el Gobierno Federal será determinante para impulsar el crecimiento del sector.

La clausura de la Convención estuvo a cargo de Giota Panopoulou, Javier Dávila y el senador Emmanuel Reyes, quienes coincidieron en que esta primera edición marca el inicio de un esfuerzo a largo plazo para fortalecer a la industria de dispositivos médicos y consolidar su contribución al desarrollo económico y a la salud de las y los mexicanos.